
Ahora bien, como deben suponer, el plan no salio como se lo esperaban. Por alguna razón, Hulk nunca llegó a su destino, sino que terminó en un planeta brutal en donde una raza de hombres insectos gobernaba con puño de hierro.
Forzado a convertirse en gladiador, Hulk enfrentará a casi todo el planeta para sobrevivir. Sobre el final de esta saga, nuestro amigo verde derrota al tirano de turno, encuentra el amor y se convierte en el nuevo emperador.
Aquí es cuando decimos “Esto no puede terminar así…”. Hulk vive uno de los mejores momentos de su vida. Encontró la paz, el amor de una buena mujer y el cariño de su pueblo… Hasta que un buen día, la nave en la cual llegó explota, matando a millones, afectando a las placas tectónicas del planeta y… ¡a la chingada con todo! .
Solo Hulk y un puñado de sus seguidores sobrevive para ver las ruinas de su civilización. Millones fueron asesinados en un instante. Con su paraíso hecho trizas, y la mujer que amaba muerta, Hulk se enfurece como nunca. Es entonces cuando culpa a los Illuminati por lo ocurrido y decide que es hora de “volver a casa”.
A bordo de una nave espacial Hulk y sus camaradas buscaran justicia por las millones de vidas perdidas. No descansaran hasta acabar con los Illuminati y cualquiera que se cruce en su camino.